El apio es un vegetal crujiente y muy fibroso. Rico en vitaminas, B1, B2 y B16, y diversos minerales (potasio, fósforo, sodio, magnesio, silicio y zinc). Está compuesto por un 95% de agua y es un ingrediente popular de sopas, caldos, jugos y ensaladas. Además de sus propiedades nutricionales y sus usos culinarios tiene varias bondades terapéuticas que quizás desconoces.
Cultivado desde hace siglos por egipcios, griegos y romanos, el apio no tenía en un principio un valor culinario sino más bien aromático, hasta que Hipócrates, médico griego, considerado el padre de la medicina , lo elogió como potente diurético natural (favorece la eliminación de líquidos).
Por su parte, la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana de la Universidad Nacional Autónoma de México, refiere que el apio se utiliza para resolver trastornos digestivos como vómito, empacho, cólico estomacal, estreñimiento y afecciones hepáticas.
A continuación entérate de cuáles son los beneficios que tiene para tu salud y por qué debe formar parte de tu dieta regular:
Actividad diurética
Según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, en EE.UU., su riqueza en aceites esenciales como apiol, limoneno, selineno y asparagina, favorecen la actividad de los riñones, estimulando la acción depurativa. Además, es rico en potasio y sodio, dos de los minerales más importantes para regular el equilibrio de líquidos del cuerpo.

Comentarios
Publicar un comentario